Un litro de leche.
Una cucharada de margarina o mantequilla.
3 cucharadas colmadas de harina.
3 cucharadas colmadas de maizena.
Sal, pimienta negra y nuez moscada.
La carne de pollo que nos quedó después de hacer el consomé.
Una punta de jamón serrano muy picado.
FORMA DE HACERLO:
Ponemos a hervir en una cacerola casi toda la leche con la margarina, la sal, la pimienta negra y la nuez moscada. Reservamos una taza de leche.
En la leche que hemos reservado, diluimos la harina y la maizena.
Cuando la leche esté caliente, vertemos el contenido de la taza en la cacerola y removemos continuamente y en la misma dirección durante diez minutos, hasta que consigamos una bechamel bastante espesa.
En esa bechamel, justo antes de retirarla del fuego, echamos el pollo y el jamón picado.
Esperamos a que la bechamel se enfríe para formar las croquetas.
Las rebozamos con huevo y pan rallado y las freímos.
Y mientras preparamos la mesa, os dejo un fragmento de una fantástica película:
